Es una tarde fresca de abril. El 19, para ser exactos. Gloucester siempre es la zona mas fría y húmeda de Abbeydale, y, por mucho que sea el cumpleaños de Alice, eso no va a cambiar. Ha rezado durante días para que no llueva, y aunque no es creyente, piensa que sus rezos han dado resultado. Lleva casi hora y media en el parque mas grande de su ciudad, y aún no ha caído ni una gota. Al menos del cielo. Y es que, por las mejillas de Alice llevan cayendo desde que se ha despertado. Esta mañana se vistió con su mejor vestido, y se puso unos zapatos preciosos. En cuanto al peinado, se planchó el pelo y se hizo dos trenzas chiquititas para recogerse el flequillo. Se maquilló un poco y salió de casa justa para ir a la parada del bus escolar. Al subir, todos se le quedaron mirando con caras y poco después empezaron a cuchichear. Cabizbaja, se dirigió a su sitio de siempre, con la de siempre. Jess, una compañera de clase y de ''fandom''. Siempre suelen hablar de los chicos que las tienen loquitas de amor, pero, esa mañana, la conversación empezó de diferente manera, y las esperanzas de Alice crecieron en 'cero coma'. ¡Tal vez esa sería la primera felicitación del día!
-¡WOOW! Te has arreglado demasiado.- Exclamó Jess abriendo mucho los ojos.
-Ya, es un día especial.
-¿Quieres sorprender al novio?
-¡Qué va! Yo no tengo de eso.
-¡Mentira!
-¿Mentira!- Alice, preguntó desconcertada, ya que novio no tiene, o al menos que ella sepa.
-¡Sí, mentira! Tu novio es James Sykes, ¿o acaso has cambiado de chico?- Contesta sonriente la otra chica.
Debió suponerlo. ¡Qué tonta! James Sykes de 'Sun Light' , ¿qué novio si no?
La sonrisa de la chica rubia desapareció, junto con sus esperanzas. Pero debía pensar positivo, aún quedaba mucho día por delante.
El resto del trayecto, las dos compañeras de bus permanecieron en silencio, ya que Alice no contestaba a nada, y Jess, se cansó de insistir.
Transcurrieron las 4 horas siguiente de colegio, en las que, no prestó atención en ninguna. El profesor de matemáticas le llamó la atención un par de veces, pero a la tercera, ya la dejó por imposible. El de historia, le pidió la agenda para informar a sus padres de lo distraída que estaba, y los otros dos, ni siquiera saben que existe.
¡RIIIING!
El timbre indicaba el final del segundo recreo y por lo tanto, ya solo quedaba una hora para ir a casa. Y Alice seguía igual. Sin felicitaciones por aquí, sin felicitaciones por allá. Se estaba planteando pegarse un papelito en la frente en el que ponga que hoy es su cumple, y, no lo consideró mala idea. Cogió un trozo de folio, y apuntó: Hoy es mi cumple, ¿no pensáis felicitarme? Y cuando lo terminó, se lo guardó en el bolsillo.
Y ahora, cinco horas después vuelve a considerar que no es mala idea. Desde que ha llegado al parque hace un par de horas, con las 'Lighter' sus compis de 'fandom' , sigue estudiando si ponérselo o no. Delante de ellas les parece un poco... Patético... Pero, y... ¿si se aleja de ellas? Tal vez sea lo mejor...
-Chicas, voy a hacer una llamada, es importante. Luego nos vemos.
-Vale, adiós Señorita de Sykes.- Se despiden a unisono las 5 chicas sentadas en el césped formando un círculo.
Saca su móvil y el papelito. ¿Se lo pone? Sí, ya está decidido. Pocos segundos después, ya luce en su frente. Se sienta en un banco alejado de todo y solo espera que antes de irse a casa en menos de dos horas, alguien la haya felicitado...
*Una hora después
Un ruido saca a Alice del sueño que teniendo mientras estaba despierta. ¿Qué es? Parece como si alguien llorara. Como si le faltara la respiración. La chica se agita. ¿Y si alguien se está muriendo y ella testigo? Se levanta del banco y empieza a mirar por todo nerviosa. y ahí está. En las escaleras de muy cerca de dónde se encuentra, hay una chica llorando muy fuerte. Morena, bastante guapa. Con todo el rímel corrido por sus mejillas. Pobre..
Mientras se dirige a ella, saca un pañuelo y lo primero que hace es ofrecérselo. Esta lo coge y se seca las mejillas. Y luego, empieza otra ves a llorar.
-¿Estás bien?- Pregunta la chica rubia, con un tono un tanto preocupado.
-No... Em, quiero decir, sí- un suspiro- Adiós. A continuación se levanta de las escaleras y se dirige a la puerta mas cercana para salir, pero, recuerda algo, y gira bruscamente sobre si misma.- ¡Oye, rubia!
Alice al ver que no hay ninguna rubia mas alrededor suya, se da por aludida y se gira.- ¿Qué?
-Nada, que felicidades.- Y ahora sí, se gira y empieza a caminar rápidamente, hasta la salida.
-Em, gracias, aunque no me escuches...-Susurra bajo para ella misma.